Bienvenid@s a este blog que para mí sin lugar a dudas es muy especial... ¿El motivo? Que desnudo mis pensamientos



lunes, 3 de noviembre de 2008

Sexo en África


Bien sabes lo mucho que me gusta viajar, lugares exóticos, lugares eróticos... lugares que solamente tú y yo disfrutamos y que de algún modo, necesitamos.



No recuerdo la fecha en concreto, pues es un dato insignificante para mí e imagino que para tí también lo es, sino el recuerdo de la experiencia, de nuestros cuerpos, de nuestro sudor y nuestro placer... de nuestro éxtasis en un lugar lejano para la civilización.



Todo comienza en la cena, ese tipo de cenas que nos hace vibrar y sentirnos aún más cerca, donde todo comienza.
Saboreo el caliente vino en mi paladar, sientiendo el calor de ese vino bajar por mi garganta erizando el vello de mi piel, descubriendo cada fruta que compone ese vino y sintiéndo que la suavidad de la piel de la fruta, es la suavidad de tus manos acariciando mi cuerpo desnudo.
Siento tus ojos penetrar dentro de mí, siento esa mirada recorrer mi ser, entrecruzándose con mi mirada y no esquivándola pues los dos deseamos que se encuentren.
Sientes como te reclamo lo que me pertenece, sientes que te reclamo tu cuerpo, ese cuerpo que necesito hacerlo mío, ese cuerpo que desea hacerse mío.

Nuestra cena, nuestro juego, nuestra provocación llega a su fin para seguirla de lo que tanto ansíabamos desde el principio de nuestro juego, de nuestra cena...

Vamos rumbo a África, a sentir el calor en nuestra piel, a dejar caer cada gota de sudor por nuestra piel recorriendo el camino que nuestras manos deben de seguir y encontrar.

Llegamos a nuestro destino, dispuestos a hacer esa noche nuestra, de hacer esa noche nuestro secreto, solo de nosotros dos, solo tuyo y mío.
Siento tu aliento detrás de mí, apartando mi pelo hacia a un lado para sentir tus labios acariciar la piel de mi cuello, para sentir la humedad de tu lengua recorriendo toda mi piel caliente y sedienta de ti.. Siento tus manos apretar mis pechos con fuerza, sintiéndolos tuyos, sintiéndolos de los dos.. y de un giro, reclamo tu boca, reclamo tus besos, esos besos que me pertenecen y que los quiero míos. Beso apasionadamente esos labios de ladrón, entrelazando nuestras lenguas húmedas y desencadenando una subida de adrenalina, desencadenando lo que estábamos deseando... sentir nuestros cuerpos calientes retorcerse de placer.

Te empujo a la cama, subiéndome sobre tus piernas y agarrando tus manos para que agarren mis pechos y sientas cómo reclaman placer, el placer que debes de darme y ofrecer.
Bajo lentamente por tus piernas, sintiendo que deseas que desabroche tus pantalones para dejar libre tus instintos... para que deje libre tu miembro y lo saboree entre mis labios, sintiendo su calor, su dureza, su temperatura subir.. y así es lo que hago, cumplir tus deseos y la introduzco en mi boca, sintiendola, acariciándola con mi lengua mientras que con mi mano te la acaricio.. dándote ese placer que me reclamabas, siendo tu esclava del placer, tu esclava del deseo... y del amor.

Me desnudo ante tí, dejando que tu mirada recorrar todo mi cuerpo, todo mi ser, ofreciéndote mi cuerpo desnudo para regalarme y entregarme el placer que yo también te he ido reclamando durante nuestro juego.
Me siento sobre ti, sobre tu miembro, sintiéndolo entrar léntamente, sintiéndolo dentro de mí, sintiendo sentirme llena de ti, llena de placer... Agarras mis pechos mientras estoy llena de tí, provocando que suspire de placer, provocando mis primeros gemidos, gemidos dedicados a tí, dedicados al placer que me ofreces...
Te cavalgo con fiereza pues estoy sedienta de ti. Te cavalgo gimiendo y escuchando tus gemidos al mismo tiempo mientras me muevo encima de ti, al mismo tiempo que agarras mis pechos que se escapan de tus manos por el movimiento. Te cavalgo sintiendote muy dentro de mí, sientiendo nuestros cuerpos calientes, sudorosos y deseosos de llegar al placer final.

Te cavalgo mientras te lamo el cuello y al oído te digo... "eres mío".

1 comentario:

Ricard vergés dijo...

Me dejas sin palabras.. Ya sabes lo mucho que me gustan estos relatos, de experiencias vividas claro. Tenemos que volver a Afrika para rememorar dicha historia lujuriosa.

Te amo.